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Una empresa donde el desorden era una decisión consciente de la dirección

Empresa B2B operaba con robos internos conocidos y tolerados por la dirección. El problema no era falta de control ni de sistemas, sino una decisión consciente de no corregir prácticas indebidas por considerarlas “más baratas” que el cambio organizacional.

Empresa del sector servicios–comercial con operación activa y conocimiento claro de sus fugas internas. La dirección entendía el problema, pero priorizaba estabilidad aparente sobre corrección estructural, aceptando pérdidas como parte normal del negocio.

La empresa no ignoraba el problema: sabía que había robos internos, desvíos y prácticas indebidas. La información era clara y recurrente. Sin embargo, la decisión directiva fue explícita: no corregirlo. El razonamiento era simple y peligroso: “Cambiar la plantilla cuesta más que lo que me roban”.

No había confusión técnica ni falta de visibilidad. El desorden no era accidental, era una elección. La organización funcionaba bajo una ética operativa implícita donde ciertas pérdidas eran aceptables si mantenían la operación sin conflicto. Cualquier intento de orden chocaba contra esa decisión fundacional.

Plantear un sistema en ese contexto no solo era inútil, era contraproducente. Zendha Core no podía —ni debía— implementarse ahí. Un ERP no corrige decisiones éticas; las expone. Introducir trazabilidad habría generado fricción, rechazo y sabotaje interno porque el sistema iba contra la cultura tolerada. El proyecto se descartó conscientemente.

Reto

El reto fue aceptar que no todo problema es resoluble con tecnología. Existía claridad total sobre la situación, pero también una decisión explícita de no cambiarla. Forzar un sistema habría significado validar una práctica que iba contra cualquier estándar de orden y responsabilidad.

Respuesta

La respuesta fue decir “no”. Se decidió no implementar ningún sistema hasta que la dirección estuviera dispuesta a corregir la cultura tolerada. No fue una pérdida comercial: fue una afirmación de límites. Zendha Core no se ofrece para maquillar decisiones que sostienen el desorden.