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Una agencia digital que tuvo que dejar de vender para no colapsar

Agencia digital pequeña operaba sin vendedores ni estructura operativa clara, dependiendo solo del empuje del fundador. La saturación constante y la falta de capacidad obligaron a frenar ventas y reordenar la operación antes de seguir creciendo.



Agencia digital tipo micro–pyme, operando con uno o pocos perfiles clave y sin área comercial formal. El negocio dependía directamente del fundador para vender, ejecutar y coordinar, acumulando carga operativa sin mecanismos de control.

La agencia funcionaba sin vendedores formales y sin estructura operativa definida. Todo entraba directamente al fundador, quien vendía, ejecutaba y coordinaba proyectos al mismo tiempo. La demanda existía, pero no había claridad sobre cuántos proyectos podían sostenerse ni bajo qué condiciones.

La operación se volvió reactiva: entregas tardías, prioridades cambiantes y jornadas extendidas. Cada nuevo proyecto empeoraba la situación, pero detener ventas parecía imposible porque no existía un colchón financiero ni una estructura delegable. La agencia no estaba creciendo; estaba sobreviviendo por inercia.

La intervención no fue comercial, fue interna. Se frenó la captación de nuevos proyectos, se ordenaron entregables activos y se definió capacidad real antes de volver a vender. Zendha Core se consideró como soporte futuro, pero primero se trabajó en estructura y límites. La agencia entendió que vender sin capacidad no es estrategia, es desgaste diferido.

Reto

El reto fue aceptar que el problema no era la falta de clientes, sino la falta de estructura. Existía miedo real a frenar ventas y a perder ingresos inmediatos. Además, el fundador cargaba con la presión emocional de ser el único punto de decisión y ejecución.

Respuesta

La solución fue detener la venta para reordenar la operación. Se definió capacidad máxima, se priorizaron proyectos y se clarificaron tiempos reales de entrega. Solo después de recuperar control interno se planteó volver a vender, esta vez con límites claros y un modelo sostenible.